El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio afirmó este martes en una corte de Miami que desconocía la existencia de un supuesto contrato millonario que su amigo David Rivera habría firmado en 2017 para facilitar un acercamiento entre el gobierno de Nicolás Maduro y Estados Unidos, incluyendo, entre otros objetivos, una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
Durante cerca de tres horas, el secretario de Estado respondió a las preguntas tanto de la Fiscalía como de los abogados de los acusados, y negó tener conocimiento de que el exparlamentario Rivera hubiera firmado un contrato con una subsidiaria estadounidense de la petrolera estatal venezolana Pdvsa, con el propósito de suavizar sanciones y abrir un camino hacia la democracia.
No obstante, reconoció que en julio de 2017 mantuvo dos reuniones con Rivera, en las que le presentó un plan que, a través del empresario Raúl Gorrín –propietario de Globovisión y presunto intermediario con el gobierno de Maduro– buscaba hacer llegar al entonces presidente Trump una carta de Maduro proponiendo un proceso democrático pacífico.
Rubio calificó la segunda reunión, celebrada en un hotel de Washington con la presencia de Gorrín, como una “pérdida de tiempo” al no recibir la carta de compromiso que Maduro supuestamente le entregaría a Trump.
Además, indicó que Rivera le mostró en su computadora una cuenta con millonarias transacciones atribuidas a Gorrín, como supuesta prueba de que financiaba a la oposición venezolanay podía actuar como interlocutor válido con el gobierno venezolano. Sin embargo, Rubio afirmó que desconocía la titularidad de la cuenta y que no preguntó al respecto.
Amenazas y precauciones
El secretario de Estado también relató que, aunque se mostró “escéptico” sobre la disposición de Maduro a abrir un proceso democrático, decidió respaldar a su amigo, a quien conoce desde mediados de los años noventa.
Recordó dos discursos suyos en esa época: uno en el Senado de Estados Unidos, donde utilizó palabras ”claves” proporcionadas por Rivera para dirigirse al gobierno de Maduro, enfatizando que no habría ”venganza” si se iniciaba un proceso democrático real; y otro en español, grabado en Washington para Globovisión, transmitido en Venezuela.
Asimismo, Rubio mencionó que tras esas reuniones recibió información de autoridades estadounidenses sobre una amenaza contra su vida por parte de Diosdado Cabello, destacado miembro del chavismo. Durante meses se reforzó su seguridad y pidió a Rivera investigar los alcances de la amenaza.











